La bóveda celeste fue proceso de observación para los pueblos prehispánicos, permitiéndoles estructurar su vida agrícola, social y cosmovisión; crearon calendarios para siembra y cosecha, orientaron construcciones y vincularon movimientos celestes con solsticios y equinoccios; templos y construcciones alineadas para capturar la luz solar en estos días y en varios lugares: la pirámide de Chichén Itzá, Catequilla, Tiwanaku, Saquenzipa- Villa de Leyva, Uaxactún, Chanquillo y Copán.
Julio Hernán Bonilla / Edilberto Suárez Torres
Julio Hernán Bonilla-Romero: Maestría de Geomática, Ingeniero civil; Investigador en Arqueoastronomía y etnomusicología suramericana. Profesor Facultad del Medio Ambiente de la Universidad Distrital, Grupo de investigación Topografía y Territorio, Semillero Arqueoastronomía.
Edilberto Suárez: Master en Enseñanza de las Ciencias, Ingeniero Catastral y Geodesta, profesor Facultad de Ingeniería de la Universidad Distrital; semillero AstroIngeniería – NIDE, observatorio Astronómico LatitUD.