Los cohetes hechos con botellas PET se han vuelto un recurso educativo ideal para explorar el movimiento vertical y parabólico. En clubes de astronomía ayudan a comprender cómo despegan los cohetes reales. Al lanzarlos intervienen fenómenos internos, ligados a la propulsión agua‑aire, y externos, relacionados con la cinética y la dinámica, por lo que su estudio recurre a la mecánica de fluidos.
Briam Smith Garzón Benavides
Licenciado en física de la Universidad Pedagógica Nacional, astrónomo aficionado, miembro fundador del Observatorio de astronomía del colegio Rodrigo Lara Bonilla, y del Observatorio astronómico Maximiliano Álzate en Cachipay, Cundinamarca.